Por: Lina Ayala
En un entorno VUCA —marcado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad— el tiempo dejó de ser solo una variable operativa para convertirse en un factor estratégico. Hoy, el time to hire no solo refleja qué tan rápido contrata una organización, sino qué tan preparada está para responder al negocio, atraer talento oportunamente y sostener su crecimiento.
En este contexto, la incorporación de IA generativa en los procesos de atracción y selección ha transformado profundamente la gestión del talento. Estas tecnologías son capaces de aprender, analizar e interpretar grandes volúmenes de información, tal como lo hacemos las personas a partir de la experiencia. Gracias a ello, las áreas de talento pueden anticipar escenarios, reaccionar con mayor agilidad y tomar decisiones más contextualizadas, reduciendo significativamente los tiempos de creación de perfiles adecuados y optimizando cada etapa del proceso.
La reducción del time to hire no se logra solo con velocidad, sino con precisión. Por eso, la evolución hacia modelos de contratación basados en competencias se vuelve clave. Mapear cada cargo desde habilidades blandas —como adaptación al cambio, comunicación, iniciativa o trabajo en equipo— y habilidades duras —conocimientos técnicos y específicos— permite identificar no solo quién puede hacer el trabajo, sino quién tiene el potencial de hacerlo bien en distintos escenarios. Este enfoque mejora la calidad de las decisiones, reduce reprocesos y alinea el talento con los objetivos estratégicos del negocio, impactando directamente los tiempos de contratación y la sostenibilidad del equipo.
En procesos de contratación masiva y operativa, la IA se convierte en un habilitador fundamental. A través de filtros inteligentes por ubicación, nivel académico, aspiración salarial, experiencia y otros parámetros, es posible segmentar grandes volúmenes de candidatos de manera ágil y objetiva. Además, la capacidad de integrar y analizar múltiples fuentes de información simultáneamente —bases internas, plataformas de empleo y evaluaciones— disminuye sesgos, reduce tareas manuales y acelera decisiones sin sacrificar la experiencia del candidato.
Un ejemplo claro de este impacto es Somos Internet, cliente al que hemos acompañado de manera cercana y estratégica en un proceso de crecimiento acelerado. Cuando iniciamos este camino junto a ellos, la organización contaba con alrededor de 230 colaboradores; hoy, el equipo está conformado por cerca de 900 personas. Este crecimiento exponencial implicó grandes retos en atracción y selección, especialmente en cargos operativos de alta demanda como instaladores, técnicos de despliegue, soporte técnico y conductores. Aun así, y gracias al trabajo conjunto, la estructuración de procesos claros, la toma de decisiones basadas en datos y el uso estratégico de la tecnología como aliada del talento han permitido mantener un time to hire promedio de 15 días durante los últimos dos años. Ser aliados en este proceso nos ha permitido asumir como propio el desafío del cliente, comprender su negocio en profundidad y construir soluciones que acompañan y sostienen su crecimiento.
Hoy, hablar de time to hire es hablar de confianza, experiencia y visión de futuro. Contratar más rápido no significa hacerlo a la ligera, sino crear procesos inteligentes que conecten el talento correcto, en el momento adecuado, con las oportunidades que transforman organizaciones.