Por: Nizzhar Vargas
Para un líder de Talento, el Time to Hire no es solo una métrica en un reporte; es el termómetro de la salud de la empresa. En Latinoamérica, el promedio oscila entre 35 y 55 días.
Cuando una posición crítica queda vacante por más de un mes, el impacto es real y se siente en tres frentes:
La premisa es simple: Reducir este indicador dejó de ser una mejora operativa para convertirse en una decisión de negocio.
Contrario a lo que se cree, el retraso no suele estar en la falta de candidatos, sino en la fricción interna. Los cuellos de botella más comunes donde la IA puede intervenir son:
La Inteligencia Artificial no viene a reemplazar el juicio humano, sino a liberarlo del trabajo administrativo. Aquí te presento cómo está transformando el sector:
Los equipos que integran IA en la etapa inicial reducen entre un 30% y 50% el tiempo de revisión. El valor no es descartar personas, sino enfocar al reclutador en las conversaciones de alto valor desde el primer día.
Al usar IA para rankear perfiles con datos objetivos, las organizaciones reportan hasta un 40% menos de entrevistas innecesarias. El resultado es menos fatiga para los líderes de área y una experiencia de candidato mucho más fluida.
Uno de los errores más comunes es creer que “más etapas” equivalen a “mejor contratación”. Las empresas más ágiles están haciendo lo contrario:
La IA no debe ser un piloto automático. El enfoque más efectivo es el híbrido:
La pregunta para los líderes de RR. HH. ya no es si usar IA, sino qué tan pronto la implementarán para dejar de correr y empezar a decidir.